El taxi fantasma
Frente al Cementerio de la Chacarita aparece un Ford Falcon antiguo. Quienes lo vieron juran que el conductor está inmóvil, pálido como una estatua. Algunos dicen que es la mismísima muerte.
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12 relatos en esta categoría.
Frente al Cementerio de la Chacarita aparece un Ford Falcon antiguo. Quienes lo vieron juran que el conductor está inmóvil, pálido como una estatua. Algunos dicen que es la mismísima muerte.
A fines de los años 60, en los descampados de Adrogué, Don Pedro vio cruzar una criatura enorme que no era un perro. Lo persiguió. Y lo que más lo aterró fue que lo miraba como una persona.
Entre las estaciones de Ranelagh y Villa España, en Berazategui, aparecen pequeñas esferas de luz flotando entre los árboles. Algunos dicen que son reflejos. Otros, que son seres vivos.
Manchas blancas frente a los invernaderos, puertas que se abren solas y decenas de gatos: los rumores que rodean al Jardín Botánico Carlos Thays cuando cae la noche en Palermo.
De madrugada, en Nueva Pompeya, Martín vio a una figura pálida agachada junto a un hombre que dormía en la vereda. Cuando levantó la cabeza, tenía la boca cubierta de sangre. Y sonreía.
Cinthia vio a un hombre con ropa de otra época fregando el suelo en la entrada de la Recoleta. Cuando giró la cabeza, él la miraba: sus ojos eran completamente blancos.
En ciertas noches de luna llena, sobre la calle Jorge Newbery, una figura cuelga de un árbol cerca del Cementerio de la Chacarita. Tiene los ojos abiertos. Pero no miran nada.
Entre las estaciones Pasco y Alberti, durante un apagón, Jonathan vio a dos hombres inmóviles junto a las vías. Sus ojos eran completamente negros.
Después del horario de cierre, una niña rubia de remera rosada se asoma entre las rejas del cementerio de Lanús. Distintas personas que no se conocen la describen exactamente igual.
Cadáveres sin sangre cerca de la Iglesia de San Ignacio, túneles con restos humanos y calaveras de incisivos afilados: la leyenda del vampiro de Buenos Aires.
Una joven de vestido blanco enamora a un muchacho una noche de verano en la Recoleta. Al amanecer corre hacia el cementerio y desaparece. Es Luz María García Velloso, muerta hacía años.
Andrea tuvo que cruzar sola la Plaza Miserere a las once de la noche. Algo en el mausoleo de Rivadavia la retuvo. Después, la estatua se movió.